En plena época de millennials, nos encontramos con el gran protagonismo de la mujer después de la emancipación del pensamiento castrante de que las mujeres solo sirven para cuidar niños y hacer la cena. Hoy nos encontramos con una mujer fuerte, que tiene la misma capacidad de trabajo y liderazgo del hombre. Las mujeres han impulsado grandes marcas en el mercado como es el caso de Rosa Oriol Tous, que fue el pilar fundamental para que esta marca catalana, sea lo que es hoy en dia. En esta oportunidad daremos un paseo por el empoderamiento femenino. Cada vez deben ser más las mujeres que creen en ellas mismas para edificar grandes logros.

Desde su nacimiento, las mujeres poseen talentos naturales, estos deben ser trabajados a medida que van creciendo. Se ha demostrado científicamente que las mujeres tienden a madurar primero que los hombres y tienen un mejor nivel de organización y gerencia que ellos, lo que ejerce una influencia directa con el crecimiento personal de la misma.

Unos años atrás nos topamos con una gran pared con respecto al poder de una mujer dentro de una organización, pues las mujeres eran limitadas a cargos de asistentes., pero hoy en día, se encuentran mujeres que son gerentes y presidentes de grandes corporaciones.

La mujer cuando cree en sí misma, se convierte en una máquina indestructible que no la detiene nada. Ejecutivas, emprendedoras, servidoras públicas, deportistas, líderes, ministras religiosas e incluso presidentas, las mujeres han alcanzado un rol muy importante en la sociedad. Anteriormente la única manera de que una mujer presentara a un país era en algún concurso de belleza; ahora no, la mujer demuestra que tiene poder e intelecto para llegar tan lejos como ella desee.

Uno de los detonantes más importante de este movimiento, fue la liberación y el rompimiento, con ello nos referimos a que la mujer se cansó de ser reprimida por el hombre, la sociedad y hasta por ella misma, de que sus capacidades fuesen limitadas al trabajo del hogar. Se liberaron de una gran cantidad de cargas, tanto psicológicas como sociales, de afectos que las reprimieron y decidieron eliminar las restricciones para distribuir equitativamente los roles.

Esto suena muy bien, sin embargo ha sido un camino bastante difícil, pues se luchó contra reclamos de pareja, la baja autoestima, el sentimiento de culpa, los reclamos sociales, e incluso en algunos casos hasta se llegó a la violencia. Sin embargo, las mujeres no se cansaron y siguieron luchando hasta el final, se volvieron en tesoros de la sociedad en general dejando atrás las ataduras sociales para gozar del empoderamiento femenino.

Otro detonante fue la Autoestima y la Autoconfianza, cuando la mujer se convenció de que era maravillosa y que tenía un gran dominio sobre sí misma, entonces comenzó a fluir y empoderarse. Por lo general las mujeres empoderadas suelen tener una autoestima bastante elevada y esto es maravilloso, pero antes deben pasar por varios procesos para poder llegar a este nivel.

La admiración y el positivismo también hizo su tarea. Las mujeres a diferencia de los hombres se admiran entre sí, por eso se aplaude de pie a: Rosa Oriol Tous, Carolina Herrera, Oprah Winfrey, Angelina Jolie, Shakira, Ellen Degeneres y J.K. Rowling,  mujeres que demostraron que no solo son una cara bonita sino una fuente de poder.